LA INFLUENCIA DE LA GEOLOGÍA EN LOS MATERIALES DE LA ARQUITECTURA

Artículo de Hannan Peñalver, ingeniera geóloga.

En todo el mundo la arquitectura histórica y la geología están profundamente entrelazadas ya que las sociedades siempre han construido con aquello que existía a su alrededor. En Cartagena, los romanos, construyeron edificios emblemáticos como el Teatro Romano de Cartagena y la Torre Ciega utilizando materiales extraídos directamente de las sierras y cabezos cercanos.

El Campo de Cartagena presenta afloramientos de tres grandes complejos tectónicos: Nevado‑Filábride, Alpujárride y Maláguide. Estos complejos aportan rocas como calizas, mármoles, filitas, esquistos, cuarcitas, dolomías, tobas volcánicas y andesitas, todas ellas empleadas en las construcciones romanas.

Ilustración 1 Mapa geológico de la Región de Murcia.
  • Amarillo: mármol (Cabezo Gordo de Torrepacheco)
  • Marrón: calizas (Cabezo Gordo de Torrepacheco)
  • Morado: andesitas (Cabezo de Beaza)
  • Rosa: arenas y areniscas de la zona
  • Rojo: travertino rojo (Sierra de Mula)
  • Azul: tobas volcánicas (Cabezo Negro de Calasparra)

El Teatro Romano es una construcción típica del imperio en la que se representaban obras dramáticas griegas y latinas. La construcción, en general de todos estos edificios, tiene un simbolismo político y de poder por parte del imperio romano.

Fue construido entre los años 5 y 1 a.C. y dedicado a los príncipes Lucio y Cayo Cesar, nietos de Octavio Augusto.

Para construirlo aprovecharon la pendiente de la propia ladera y, excavaron en esta (filitas y esquistos). Principalmente fue construido con calizas y mármoles del Cabezo Gordo (Torre Pacheco). También se usaron materiales de la zona como:

  • Calizas para hacer las escaleras radiales, el muro, zócalos.
  • Mármol para receptáculo al muro de fondo (recoger aguas del fondo desde el vomitorio) y ennoblecer y monumentalizar entradas y accesos a la fachada escénica.
  • Areniscas de las canteras locales para forrar el graderío.
  • Como piedras ornamentales usaron travertino rojo para los tambores de columna y algunas esculturas, de la Sierra de Mula y mármol pentélico blanco traído de Grecia (prácticamente todas las esculturas).

El segundo ejemplo es la Torreciega, un monumento romano sepulcral de s I a.C. y pertenecía a una gran necrópolis. Más concretamente es una torre funeraria.

Está compuesta por:

  • Opus reticulatum: ladrillos en forma de rombo de tobas volcánicas, formadas por la acumulación de cenizas u otros elementos volcánicos muy pequeños expelidos por los respiraderos durante una erupción volcánica del Cabezo Negro de Calasparra. Y revestimiento en forma piramidal de andesita, procedente del Cabezo de Beaza.
  • Los ángulos del cuerpo inferior se encuentran reforzados por pequeños bloques de piedra calizas.
  • Opus cementum (mortero u hormigón romano): mezcla de cal, arena y agua.
Ilustración 3, Torreciega de Cartagena.

La arquitectura romana de Cartagena es un ejemplo extraordinario de cómo una civilización puede integrar su conocimiento técnico con los recursos naturales del territorio. Los romanos no solo construyeron edificios: construyeron paisaje, utilizando de forma inteligente las rocas que afloraban en las sierras, cabezos y cuencas cercanas.

Es un ejemplo perfecto de cómo la geología puede moldear la arquitectura, y cómo la arquitectura puede, a su vez, convertirse en un testimonio vivo del paisaje geológico que la vio nacer.

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