En la mayoría de los casos, una masa de magma caliente es menos denso que la roca que le rodea, por lo que tiende a ascender muy lentamente hacia la superficie. Lo hace de varias maneras, entre ellas: rellenando y ensanchando las grietas existentes, fundiendo la roca circundante (denominada roca madre), empujando la roca a un lado (cuando esta es algo plástica) y fracturando la roca. Cuando parte de la roca madre se desprende, puede caer en el magma, un proceso denominado «stoping». Los fragmentos resultantes, ilustrados en la figura 3.5.1, se conocen como xenolitos (del griego «rocas extrañas»).