Como ya se ha descrito, las rocas ígneas se clasifican en cuatro categorías: felsicas, intermedias, máficas y ultramáficas, en función de su composición química o mineral. El diagrama de la figura 3.4.1 puede servir de ayuda para clasificar las rocas ígneas según su composición mineral. Una característica importante a destacar en este diagrama es la línea roja que separa los silicatos no ferromagnésicos de la parte inferior izquierda (feldespato potásico, cuarzo y feldespato plagioclasa) de los silicatos ferromagnésicos de la parte superior derecha (biotita, anfíbol, piroxeno y olivino). A la hora de clasificar las rocas ígneas intrusivas, lo primero que hay que tener en cuenta es el porcentaje de silicatos ferromagnésicos. En la mayoría de las rocas ígneas, los minerales de silicato ferromagnésico son claramente más oscuros que los demás, pero sigue siendo bastante difícil estimar las proporciones de los minerales en una roca.